A través de la puerta del almacén surgieron nuevos zombis, y estos se movían más rápido que los otros. No estaba seguro, pero parece ser que el estado inicial de rigor mortis estaba desapareciendo. Los músculos se estaban desanquilosando lo cual parece devolver algo de movilidad a los cadáveres hasta que estos se pudran. Atravesé el pasillo a todo correr, bajé la escaleras como el rayo y llegué hasta donde los demás.
- ¡Rápido, tenemos que irnos!¡Vienen más!
- Ya está todo cargado, pero ¿quién va a conducir el Land Rover?
- ¿Qué ha pasado con Javi?
- Muerto y remuerto.
- Vaya....
- ¿Y hacia donde vamos?
- Vamos fuera del pueblo a un sitio seguro y lo discutimos.
- ¿Pero quién va a conducir?
- Vale, vale yo lo haré.
- Pues venga, larguémonos. Abre la puerta, me voy contigo.
Quedamos distribuidos de dos en dos en cada vehículo. Raquel conducía su furgoneta con Álvaro de copiloto. En el Land Rover conduciría Gersan y yo le acompañaría y en el quad irían Rocío y Cristina.
- ¿Seguro que sabes?
- Bueno, más o menos. Pero mira el lado bueno, no creo que me paren por no tener carnet de conducir.
- Cierto, cierto. ¡Vámonos!
El convoy se puso en marcha de nuevo, ahora cargado de provisiones hacia las afueras del pueblo. Teníamos que decidir que íbamos a hacer a partir de ahora. Mientras atravesábamos el pueblo veíamos como cada vez había más y más zombis. Al doblar una esquina nos encontramos una calle atiborrada de muertos vivientes.
- Mierda,.. Una puta reunión de cadáveres.
- ¡Dad media vuelta antes de que nos rodeen!
- ¡No nos podemos parar, Rocío y Cristina están indefensas en el quad!
A través de señas comunicamos a nuestros compañeros que dieran la vuelta. Una vez ya a salvo en las afueras de la ciudad, Álvaro se quejó.
- Podíamos haberlos atropellado a todos.
- Si podíamos, y también habíamos podido destrozar los coches.
- Bah
- Bueno, bien,qué hacemos ¿sugerencias?
- Había pensado en irnos a algún lugar lejano de las ciudades. Ahora mismo tienen que ser un jodido hervidero de muertos.
- Si, eso está muy bien, ¿pero dónde?
- Mi campo quizás, o incluso el cortijo de mis primos.
- ¿Y si vamos a mi casa, al cuartel? Está todo vallado, con muros. Sería un refugio perfecto. Y dentro tenemos coches, armas, depósitos de gas, agua y demás. Aparte no está en el centro de Granada, está a las afueras, puede que allí no haya tantos muertos. Y además, tiene varios supermercados cerca, y gasolineras también.
- ¡Wau, es genial!
- Si, pero me parece demasiado arriesgado tal y como están las cosas ahora. No lo veo claro.
- ¡Venga ya, pero si es perfecto!
- No lo veo claro, ¿cómo vamos a entrar?
- Por la puerta, sé donde están los mandos que las abren.
- Están bien. Iremos. Pero sigo sin verlo claro.
- ¡¡En marcha!!
Nos pusimos de nuevo en camino, esta vez hacia Granada donde parecía que teníamos un buen refugio. Al menos en teoría. Ya veríamos si era tan bonito como lo pintaba Gersan.
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