7 de Agosto de 2011, un grupo de amigos pasan un agradable finde de acampada en Cazorla lejos del ruido de las ciudades. Al volver, las cosas no están como las dejaron...

domingo, 4 de diciembre de 2011

CHAPTER 17

Una vez limpiado el Mercadona de escoria, podíamos saquear tranquilamente y con total impunidad.

- ¿Qué cogemos?
- Aquello que dure, digo yo.
- ¿Cuánto tiempo pasará hasta que nos rescaten?
- Yo no contaría con eso, la verdad.
- Pero... alguien tendrá que haber sobrevivido también ¿no?
- Supongo, pero a saber. Es mejor no hacerse ilusiones.
- En fin, ¿Vamos al lío?

Nos dividimos como dijimos antes, cogimos un carro cada grupo y empezamos a echar cosas en él. Nosotros nos encargábamos de las conservas, y el otro grupo de lo perecedero, para alimentarnos los próximos días. Echamos decenas de latas de atún, caballa, sardinas y otras cosas más, mientras Gersan refunfuñaba que prefería morir antes que comer atún. Con la tontería y el jugueteo, llegamos a la sección de la cerveza.

- Esto...¿que hacemos?
- Son "latas de conserva" ¿no?
- Ajá, coge todas las que puedas, creo que nos las hemos ganado.
-Yeah, ¡me mola la cerveza calentorra gratis!

Creo que sobra decirlo, pero cogimos toda la Steinburg que pudimos. La Cruzcampo la dejamos allí, ninguno de los 3 la queríamos, ni aun siendo el fin del mundo. Continuamos con nuestra tarea, cogiendo aquello que pudiera servir como botellas de agua, y otras que no, como docenas de napolitanas de chocolate. Total, era gratis, y había que darse un gustazo, porque siendo optimista, no sabríamos si mañana estaríamos vivos. Ya habíamos llenado un par de carros. (Si, nuestra agonía nos hizo ir a coger otro) y enfilábamos la salida por las cajas registradoras, cuando oímos varios gritos. Dejamos los carros y fuimos corriendo de nuevo al supermercado, buscando la fuente del mismo. Vimos a Cristina que corría hacia nosotros, con el rostro contraído por el miedo. Gersan la cogió de un puñado y la levantó para que parase y se tranquilizase.

- ...mordido...
- ¿¿Que han mordido a quien??¿¿Donde están??
- ...en el almacén...
- Raquel, quédate con ella, nosotros vamos a ver que ha pasado.

Gersan y yo nos dirigimos a toda prisa hacia el almacén. Cuando entramos vimos a Rocío agachada, que atendía a Javi tirado en el suelo y a Álvaro defendiéndose de varios muertos vivientes. 

- Mierda... ¡hay que sacarlo de aquí!
- ¿¿Pero que ha pasado??
- Uno de esos cabrones lo mordió.
- No me digas...
- Esta bien, Gersan y tú llevadlo donde las otras dos, y volved rápido o estos hijos de puta se nos merendarán.

Rocío y Gersan auparon a Javi y lo llevaron fuera del almacén y yo me lancé en ayuda de Álvaro, que había matado a varios, pero seguían saliendo de entre las cajas. 

- ¿De donde han salido tantos, y que coño ha pasado?
- No lo sé, estábamos explorando el almacén, cuando de pronto un cabrón de esos se le echó encima y le mordió en el cuello.
- Mierda...

Mientras hablábamos, mi martillo, su hacha y mi hoz volaban separando extremidades y fracturando cráneos. Aquello se había convertido en un juego enfermizo, y mientras, seguían saliendo más y más.

- ¡¡¿¿Pero de dónde mierda salen??!!
- ¡Ya llega la ayuda!
- Si, vamos a destrozar a estos cabrones.

La sangre coagulada brotaba de los cuerpos sin vida a cada hachazo, martillazo o mazazo y manchaba el suelo. Al final, tras una cruenta batalla pudimos dar cuenta de ellos, mostrándonos una Rocío que nunca habíamos visto, tremendamente agresiva, o como denominaría yo posteriormente, "Rocio Berserker".  La niña había machacado sin piedad los cráneos de los cadáveres. 

- Al fin...
- Eh, ¿Lo habéis notado?
- ¿El qué?
- Que se movían más rápido que antes...

Qué puedo decir... ¿Mierda?



No hay comentarios:

Publicar un comentario