Se hace difícil empezar, ha pasado ya algún tiempo desde esa fatídica noche y los recuerdos no son ya tan nítidos. Ahora que lo pienso, empezar, el comienzo… No tengo ni pajolera idea de cómo surgió todo, aunque tampoco importa. Desde el momento en que nos dimos cuenta de en qué estábamos metidos, una palabra me surgió desde mi subconsciente y se grabó a fuego en mi mente: SOBREVIVIR. Todo lo demás es superfluo.
De la mañana anterior, recuerdo el cambio de planes unos 30 segundos antes de salir por la puerta hacia nuestro destino inicial. He de decir que esos cambios de última hora (o minuto en este caso) no me gustan nada, es lo que tiene ser tan metódico. Pero fuera quizás el cruce de cables de una de las rubias más lerdas (que no tonta) que conozco lo que nos salvara el pellejo en primera instancia. En cualquier caso, estoy agradecido por ello.
También recuerdo los kilómetros de más, en los que por unanimidad decidimos no volver a fiarnos de la orientación de cierta vegetariana (en estos momentos, creo que tiene un motivo más para reafirmarse). Recuerdo aquellos dos ciervos que nos asaltaron en la carretera, recuerdo cómo me aburría la música que tenían mis amigos durante todo el viaje (detalle importante), recuerdo como seguimos a nuestro Aragorn particular (con rizos y guitarra a la espalda) por aquel sendero a oscuras y donde pudimos realizar una de nuestras actividades favoritas, acampar de noche. ¿Qué más podían pedir un puñado de estudiantes de Geología amantes de la aventura?
Pues una botella de vodka caramelo e historias de miedo aderezadas con los sonidos típicos del bosque. Una tras otra fueron desfilando hasta mi turno, cuando no se me ocurre otra cosa que abrir la boca y decir:
- Imaginad por un momento que ahora mismo, en este instante, mientras nosotros estamos aquí, se desata un virus. Y que todos vuestros familiares, amigos y conocidos están muertos, bueno ojalá lo estuvieran del todo…
- Zombis.
- Exacto.
En ese momento había dos cosas que desconocía, que ese era nuestro “comienzo” y que odio tener razón, incluso cuando estoy de broma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario